La banda sonora de las cinco de la tarde en plena metamorfosis (sin carteles de peligro). Enclaustrada ella y liberada el alma [y otros factores que tienes derecho a conocer, por supuesto, andas leyendo mi tesoro; recordé a aquellas horas una frase escrita al error en un tema escrito al error, psicólogos advierten, ellos sí, de la relación natural (creo incluso mágica) entre sensación y recuerdo oculto, (inconsciente ama al nervio)]. Jamás creí aquello de que aceptarlo haría menos temible el miedo. Soy una jodida criatura a estas alturas de la tarde (la vida). Acompañado de las, creo, últimas palabras de un ermitaño hoy mudo. Miento de nuevo. Acompaña, además, esta banda sonora humana y un palpitar constante de tu nombre. Algo anuncia la posibilidad del dolor temido en tan temprana esclavitud ante tu ausencia, y lo anoto, por mí y por mi sentido. Avisos para el futuro (del futuro). Dispones del arma ahora. Estoy aquí. Bautismos y alegorías, repito sin darle forma. Supo...