Sol.
Si has de llevarme, deja sellada la promesa de jamás volver. Jamás lo pediré si estás. Que tu mirada atrape este mundo, atrape el tiempo; atrapa todo lo que no quedó. Eres la suerte de haberlo perdido todo. Un pulso eterno. El pulso eterno de Dios. Si he de seguirte, deja que empuje al vacío los meses sin verte. Tolera las horas despierto y sin verte, deja que sepa que estás. El mundo tuyo, la ascensión; libéralo ahora, no queramos perderlo después. No temamos perdernos allí de nuevo. Este aura eterna. Nuestra aura eterna sin voz.