Entradas

Mostrando entradas de julio, 2014

Es eter(no tú).

Aquel soplo de paz. Cállala. Son tres pasos, lo sabes. Son los años sin verte. Y vuelves. En Pascua conocen este sabor.  El salto. El paso. El silencio. Más dulce que el nombre. Se oyen voces; las ruinas de la estación más bella del alma. Bienvenida al tiempo perdido. Diecinueve años de rencor y olvido en dos palabras (que ni lo eran). Despacio, con prisas desde el inicio. Despacio. Vuela como ha de volar. 
No olvidé la calle ni el número, te olvidé. La primera fue dulce, con intriga e interés de amor virgen. La pena la traen las quinientas restantes. Maldito momento para dejar de escribirte.
Qué razones te traen. Qué razones invento para dejarte dormir. Llegaste pensando en marcharte y es tarde. La duda (y verdad) pretérita. La tragedia. Personajes del mundo. Tengo un ángel inventando fotos, un demonio de rosa que parece ignorar cualquier consecuencia en sus gestos y a tí, mi eterna Barcelona, tratando de seducir inútilmente al olvido; llamas al timbre y ya huelo tu perfume. Qué pudimos habernos dado, tesoro.

Un muro que firma "caos".

La pérdida de tiempo eterna. Suavidad en el habla colina abajo. Impresentable. Dueña del silencio puro [rogamos no tocar]. Ahora susurra, creyéndose espacio en tierra, vacío en alma. Mira como miraron ayer al dolor, calmando respirar y (suerte que vengo) rasgando partes enteras. Juez por causa inapelable. Firma con fuerza impasible el esquema de Julio. Quedan veranos para verte.