Por si jamás vuelve [la vida].
Diez mil descansos y la fuerza suficiente para saber darles uso. Los años de avisos. El perfume que oculta este cuarto. El escenario era ella y los dos uno. Frío y calor. Con o sin sabernos algo más que materia y antiguo vapor en pleno ciclo, de vuelta al río y de paso acompañando el recital. Contará las partes que dejamos al romper los ojos del plan. Y esta pasión. Apenas un balanceo vertical. La síntesis infinita y un esbozo adecuado de cara a esta tesis vital, en un maldito balanceo vertical. -El porcentaje del todo que ocupamos en calcularlo. Y borrar el cálculo.