Un pájaro, un vuelo.
No es solo el levantarse tras el golpe. El daño que aún hace la mentira adrede y los mil gestos que jamás llegaron a forjarse. Los ojos de la decepción en la mirada de un padre y aquel silencio. La despedida a tiempo y la despedida sin final. Los milagros que supuse crearías; el no crearlos yo. El caminar sin bandera ni rumbo a aquellos años que dejaré pasar (también). Están las semanas sin tachar el muro; los no tantos regresos. Las promesas que no fueron a propósito de la carrera [y el no quererte ayudar]. El desprestigio ante la mofa inútil y el echar a dormir la vida por un aplauso. El descontar cada letra de la sonrisa que paseaba; descontar aquel verano. Podría no haber cortado la parte de atrás de mi pelo. Podría. También está la lluvia.