Ahora alejas y acercas ondas sin pudor. Crees irresistible (y algo más) aquella sombra. Ritual sin pena. Áspero el llano. A diez horas de saberse silencio silbaba. Todo está en su sitio, creo. Que no existe luz adecuada. La fotografía quedó pequeña a su vera. ¿Sabes crear la vida? Calma. El poeta ha muerto. Agota agitar el llavero. Suerte. Y eso que amenazaron siempre con aquello de perder sus trenes.