Noveno (y tu Sol).
Años de tregua al llegar al puerto justo. Existen dudas de si por cuenta del misterio respirar saldrá caro. La cuenta atrás la regala el demonio. Vemos si al caer la lluvia en silencio en picado salpica a tu izquierda en favor de otro mundo (y acentúa la mueca de sorpresa su travesía). Lo llamaremos vanguardia de salvación a drede, como parte de la obra vital que rechazaste. Esos ojos dulces maltratan hábilmente la duda. Cornetas y bombos destronaron nuestro noveno. Confío soportarás la incompredida manía de vivirlo a una vía (quizás desconocer los motivos hace crecer vivo al Sol).