Entradas

Mostrando entradas de diciembre, 2013

Lo de ayer firmó sin gloria.

Hoy sí que no. Rememoro grandes clásicos del grupo inexistente más famoso de mi biblioteca hasta que toca el timbre. Aquel lucero viene a saludar con la misma gracia pese a la falta de un mundo hasta volver a ser igual. El próximo silencio lo escribimos juntos.

Cicatrices con olor a café.

Misma ruta, mismo portal y misma ventana. Aquel niño desobedece igual que ayer y, como aquel mes, me traiciono repasando tus fotos. Al revés que la lluvia. Al revés que la muerte. No está de más encontrar pedazos de aquello en cualquier mismo día, ni de menos echarte igual. Con tu permiso, queda fe por explotar todavía.

Aquel disfraz que colgamos.

Imagen
Hay más revuelo dentro que fuera. Cuánto ama este invierno al Sol que le deja ver la vida pese a aquella navidad cerrada. La brisa y el grito que me trajo.  Este frío nuevo; aquel mejor verano.

El sueño de nuestros tres despertares.

Otra vez el infierno ha vuelto. Parábolas de no saberse vivo, de ni saberse vivo.

El siguiente no será por tí.

Aquellos gritos a la luz que entraba por llegar tarde son los primeros en ocupar localidad. Ayer se contaban los minutos despierto con la dureza y pesadez incomprendida. Llegaste para regalarme el cielo y ahora, de vuelta, todo sabe a vacío. Huele a nostalgia sin cortar desde la Sala López hasta Huesca y nada es limitable. Siseos eternos por juzgar. Aquellos gritos a la luz; ojalá deje de pedir su vuelta. Ojalá por tanto, ahora.