Cicatrices con olor a café.
Misma ruta, mismo portal y misma ventana. Aquel niño desobedece igual que ayer y, como aquel mes, me traiciono repasando tus fotos. Al revés que la lluvia. Al revés que la muerte. No está de más encontrar pedazos de aquello en cualquier mismo día, ni de menos echarte igual. Con tu permiso, queda fe por explotar todavía.
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