Esta oda al recado.

Ahora que toda su vida pasó a ser holograma relatan inquietos su primera visita a París. Por algo es cíclico y acabaron con Dios. Por algo acabaría el jersey en su armario (su olor en el mío) y todos estos suspiros en el punto de inflexión. Mañana iré a verte dije. Mañana escribiré mi muerte, a tono de excusa, como siempre hicimos. Y que le explique la barrera a la desgana por qué existimos.

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