Hoy París se ahoga entre los brazos de su impaciente madre. Los ojos que la vieron nacer los han robado por faltar la llave que cerrase ayer su casa. Mira Mona; no entiendes tu parte de culpa; hoy lo miras como (a) todos al pasar, como si el suelo que te salva y trajo al peligro (y salvador) no formase base necesaria del hogar de tus hijos. Ellos caen y tú sonríes peligrosa; trozos de metal en el asfalto.

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