Aquello del fuego arrasando el camino; arrástrame como ayer. El silencio a medida por ti y catedrales en el mar que no vimos. Tu verdad eterna y mi razón a medias. Tu sonrisa eterna y el amor a medias.

Mejor sin terminar, suponte. Ni Cervantes ni el mejor verano que viviremos, hoy la ruina es tuya.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Diciembre, tesoro.

Laisse tomber les filles o Epitafio I.

Este café [sobre básculas y quehaceres].