Y Vers con él.

No quiero comprenderte. La luna es todo cuando llega la noche, y estos pasos a oscuras me devuelven a aquellas que temí y acepté, que acepté sabiendo esto. El mundo cae mientras palpo cada esquina con la fe que regalé, a un ritmo ensordecedor, que reconoce cada golpe como nunca.
Te echo de menos como nunca, ahora que todo es como siempre temí que fuera. Dios ha vuelto.

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