El callejón más bonito.
De haber sido tú no las sabría.
Mil golpes de puertas cerrándose, con el necesario motivo de ser la flor al fondo. Fugaz raquítica señal mal pintada, no supiste dominarte y ahora te apagas con todo. Esa crucería de fatalidad final que vieron y tú, luz ciega, atravesaste con la valentía del ignorante al cuestionar al sabio.
No hay propina más grande que haber renacido.
Comentarios
Publicar un comentario