Agua. (Borrador)

Responsable del deseo de interponer la senda. La caricia resquebrajando de hemisferio a hemisferio, cumpliendo la tempestad con devoción de calma. Y tú me calmas, y tus mareas me vuelven náufrago. Y tus resacas libran mi alma del pesar sin rumbo. Y tu me llenas, cuando fluyes. Y tu eres brisa tras la tormenta, eres descanso bajo el coloso. Eres la fe de lo que eres.

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