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Drums.

Una semana digna de cualquier poeta. He visto cierto ápice. La sangre avisando, y una energía. Tengo cierto golpe. La injusticia doble, triple. Echa las cuentas. No somos tan humanos de principio a fin si todo cuenta tan poco. If I had told any of my thoughts about you. Ese alma tan pura y tan bella. Este compás que jamás harás duo. Y a quién gritarle.Y a quien no odiar. Sentido el impulso de volver a esa calle. Y beber como hice. Y querer como hice. Y descorchar ese miedo que tuve. Y susurrarte a voces que jamás pudiera haberte tenido. Pero te quise ver tan libre y tan indomable. Y te quise tan de lejos. Y en estas calles quién me cuida de que no vayas a estar. Y quién soy yo para pedir que me cuiden. Un golpe de aquel socorro que jamas sabré cuidar por ti. Ojalá sintiese el impulso de volver a esa calle. Y jamás hubieses estado en él. Y jamás hubieses sido la mejor recompensa. You will be missed, S.P.

Engerer.

Si viviese aquí encerrado de por vida. Cuatro sueños solo. El hambre chica Sol. El buen padre. Si ese cielo no volviese a regalarme, resonando en otra tierra firme; otros diez de mala suerte. Ojos negros, piel clara. La brisa de aquel marco superior. La prisa del invierno. Si soñase aquí a su lado todavía. Cuatro miedos solo. Y un acabarse en luto por mitades. Si quisiese. Otro abril que sepa a cine.

O existeix l’objectiu.

Amamantad a los inútiles de fe. A los inválidos de fuego rápido. Ojalá cada verso cayera aquí. Ojalá cada Tzar cayera aquí. El defluente favorito del Rhin. 

Y si aquel pulgar dejase de lastrarse.

Y de estos mil años charrando de caídas. De aquellos no saber vivir entre unas carnes salvajes [y jamás vacías de bondad]. De estos millares de segundos. De estos salvarme de ti, de mi y de mis peldaños. Hubo cierto algo. Hubo un cierto todo. Nuestro corazón estará adorando al dios que crearás, como hicieron otros tantos antes y como harán quienes no vendrán detrás [Mataré al poeta]. -(ayúdame a no pedirte ayuda) Ayudadme. [No es otro estrecho valle anclado en la mirada del pueblo sin huella. Es el pueblo con madre honrada del talento de un hijo cercano a la muerte. Y de una muerte escrita con la mayor lejanía al infanticidio]. He venido a buscarte.  Porque te he narrado mil veces. Porque el deje de escupir sea por dioses venideros. Sálvennos.  -[o sálvense] (o sálvense). 

Como cada mes de Marzo.

Si perder la costumbre de honrar el nombre es el último gran lastre, amigo, ya supondremos otro castigo mayor más adelante. Rendirme a cuentas del deber. Que hoy vivo y sabe todo mejor, y si aún no crecen raíces, morderé, igual que todos muerden. Y si el poema siguiente sigue lejano, mis cartas más sencillas y el corazón igual de frágil, no creas que huiré de nuevo para salvarme. Salvarme es acorralarme de ti; es dejarme amar sin comprensión alguna, y dejar de correr a tientas. Salvarme es rodearme de ti. Dejarme oler a ti bajo este fuego y este hielo. Pero no es serme, creerme y crearme. Y si he de ser todo hielo, todo fuego, lo seré cada preciso momento en que pueda seguir creyendo en mi. Y si me rindo, correré a tientas, porque el silencio y oscuridad de este alma no hacen temer. Nací poeta; ni maldiciones, ni grandes odas. Nací poeta, y poeta me iré. Lo primero fue aprender a despedirme, para escribir aún tengo tiempo.

[Apunte].

Y de verdad quiero que estés muerto como esos puntos. Y que vuelvas por llevar contigo algo. La fe en los malos silencios y el tenerse en pie un dedo más allá de lo oportuno. La lluvia discreta que te dejó encerrada el ya nunca mejor fin de semana del verano. Qué grandes amigos no hicimos. Acaban de llegar y podría amarlos para siempre.

Mi tipo de suerte.

El marco continuo. Los rayos mezclan cierto placer entre tus dudas. Por lo menos el calor del aire empuja [aquel desastre; aquella vida]. -El segundo siguiente al momento oportuno. La historia de la vida entera escrita en el minuto en que todo es tarde ya (y qué bien sabe). Reconozco en el latido cierto aroma a días mejores (el crecimiento y todo eso) vistos sin intención de quedarse. Por lo menos ahora este continuo tambaleo tiene un nombre y unas alas [las mil cuatro paredes donde querré verte volar]. En honor de aquella muerte. En honor de los silencios que quedan y esta calma tan poco habitable (siempre has sabido sacar vida de este cuerpo maldito; siempre has sabido sonrojar al diablo). -Transportaré cada latido conmigo. Por la inercia y lo inerte del sendero. Porque estos ojos no son nada sin la parte que te guardas. [El primer gran siglo denso de estos días fáciles.] Quítame de estas razones para echarme a perder. Para traerte a esta esquina ...