Solo plazos y dinero [vacaciones].

Y sin comprender todavía la mitad de los deseos que aun aparecen cada día,
anotaré en alguna parte esa inquietud que me comprende y ayuda.

Aquella suerte de invento que sabe, sin aire ni acento, conmover al silencio y escupirle a la calma merecida por el sudor de evitar este hambre.

Y yo sin hambre ni sed, ayer;
y hoy sin tiempo:
el festín de los días que llegan y ven crecer la sombra del hambre, añejo.

Y hoy sin planes: comer y comer.
Esculpo un algo que salve la duda más relevante del año, en lo que va de mes.

Como conociéndome, lo dejo estar.
Asusto a un par de santos y rezo,
me derrocho y te salvo.





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