Ni hielo ni café. Tan siquiera hora exacta.
Alguien voló demasiado y lo dejó ver como algo poderoso. Objetivo, ya.
El error de imitar a ciegas otra Fe vacía [o venderse al postor de mejor copa]. Y tan sorda.
Podrías dejarme escapar, como prometiste.
Lo primero en perderse es la letra.
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