"Que le jodan a la distancia, tú deberías estar aquí".

Sabe Dios que la entiendo a pesar de todo, porque sabe aquel mármol las cenizas que soporta. El peso ha cambiado (tarde), y el precio hoy es más alto, aunque el valor no varíe. El viento sigue agitando esa bolsa, y piensa como todos hoy, aunque hoy ocupen mi plaza. Mientras la foto típica de la frase típica adorna mi necesidad de darte la victoria, mi marfil sigue exáctamente creando la misma sombra que ayer a estas horas, de mayor precio y menor valor.

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